Snatch, cerdos y diamantes (2000)

18 04 2011

La mezcla perfecta entre humor negro y humor inglés. Guy Ritchie firma una fantástia cinta con una trama de lo más enrevesada. Muchos personajes, muchas historias que se cruzan y muchas risas, todo esto es lo que podrás encontrar en Snatch, cerdos y diamantes.Todo parece estar completamente descontrolado pero todos los caminos acaban cruzandose de forma sorprendente, con un final apoteósico.

Franky es una ladrón de diamantes que tiene que entregar una enorme pieza a su jefe Avi, pero en el camino es tentado por Boris para apostar en un combate ilegal de boxeo. En realidad, es una trampa para atracarle por lo que, cuando Avi se entera, contrata a Tony para encontrar a Franky y el diamante. Pronto se descubre el triste destino de Franky, y la caza y captura de la gema desaparecida lleva a todo el mundo a un juego de locos que corre el riesgo de descontrolarse, donde el engaño, el chantaje y el fraude se mezclan de forma sangrienta con perros, diamantes, boxeadores y gran variedad de armas en una caótica merienda de negros.

Sin duda, uno de los puntos fuertes de la película es la gran personalidad de cada uno de los distintos personajes, apoyados en un magnífico guión cargado de cinismo y sarcasmo. Aunque todos los actores hacen un papel sobresaliente, la mejor nota se la lleva Brad Pitt. Con un sorprendente papel (hace de gitano) Pitt confirmaba que por algo es considerado uno de los mejores actores del mundo. También sorprendente el papel del ex-futbolísta Vinnie Jones, haciendo de tipo duro.

A pesar de las comparaciones con Pulp Fiction por el parecido lejano que tienen en la forma de desarrollar la trama, es una cinta de lo más original, en la línea de otras de Ritchie como “Lock & Stock”. Tiene escenas muy potentes, destacando el magnífico uso de la cámara lenta. Por supuesto, la violencia no falta en esta película, con luchas muy bien coreografiadas. Escenas increíbles, como la de “la liebre esta jodida”, se te quedan grabadas junto con su vibrante banda sonora. Si estás pensando en verla (o en volver a verla), prepárate para no parar en 104 intensos minutos.

Electrizante, divertida, descarada y entretenida. Película totalmente recomendable si quieres pasar un buen rato, sobretodo en su versión original en inglés. Nota: 8,25